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domingo, 11 de marzo de 2012

Niebla de Miguel de Unamuno

En ocasiones nada es lo que parece, el intrincado raciocinio de un genio nos juega malas pasadas y a la vez sonrojantes sorpresas. Nos engaña, nos guiña el ojo con la complicidad que da tejer una historia de la que tú eres el único responsable con múltiples subsidiarios: los lectores.

Tras ese ojo/s se escondía un escritor, un defensor con pluma y florete con la habilidad de convertir la novela en un ejercicio tanto lingüístico como filosófico siempre reflejado desde su alejada visión de la vida. Esta descripción corresponde a Don Miguel Unamuno, el coprotagonista, creador, dios y narrador de Niebla, el nuevo libro analizado por La Milana Bonita en un nuevo ejercicio divulgando la gran aventura y reto que supone leer.


Como con Unamuno nada es estable, nada es seguro y nada real o ficticio, el programa comenzará con un nuevo locutor que explicará las circunstancias que rodean un programa que rozará lo imaginario o no, pero siempre atendiéndonos a la fórmula que se hace más real a través de esta página web, Twitter, Facebook y sobre todo nuestra Comunidad Milanesca  siempre activa.

En la Piedra Rosetta abriremos la puerta al fascinante cerebro de Unamuno e intentaremos dar con la solución a las diferentes circunstancias que nos propone el autor bilbaíno. Tras unas más que agradables lecturas, La Pluma recorrerá la turbulenta y controvertida historia de un autor que no quedará en el mero anecdotario de literatos, siendo considerado el padre de una generación. Alfredo Proaño aportará una vuelta más al análisis del autor sobre su vida y los sueños, el Hablar Bien proseguirá esta infinita nivola que es el programa y será acompañado por las nada fáciles, aparentemente, palabras de nuestro argentino más audaz, en la Palabra Escondida que solicitará la recuperación de una de esas palabras que el tiempo y el acomodo lingüístico han relegado al olvido. ¿Ya os pica la curiosidad?

Miguel de Unamuno retratado por Matías Noel
Acariciaremos un clásico musical con la batuta del aguerrido Eduardo Rodríguez Salgado en nuestras Bandas de Libros, para detenernos después en una inolvidable recomendación borgiana que nos envolverá en los recuerdos del maestro argentino en otro programa ya analizado. Por último y cerrando el copioso menú de literatura puesta sobre la mesa, los chicos de contextos (Edu, Nacho y Samu) buscarán en la historia, el cómic y la literatura respectivamente, conectar el universo unamuniano con estas disciplinas.


¡La revolución ha comenzado!

jueves, 8 de marzo de 2012

Consideraciones de una previa

¡Hola! ¿Qué tal están? Bueno, mejor que empecemos cuanto antes... que esto no será fácil de explicar.  No se asusten, seré breve. Por mi condición, digo. Pero no me adelantaré: primero será mejor que me presente.

Yo soy una entrada "previa", ¿vale? Y como previa mi función es informar brevemente del próximo análisis de La Milana Bonita. Ahora mismo soy la entrada más importante del blog. Me gusta eso. Pero dentro de unos días llegará el programa, y ya no tendré utilidad. Moriré. Qué fastidio, oigan. Algo parecido le pasa a un tal Augusto Pérez. Entonces decide rebelarse contra su autor. Una auténtica genialidad, ¿por qué no se me ha ocurrido a mí antes? Eh, autor, atiende bien. No quiero ser una previa. Quiero ser una entrada de esas largas, con programa incrustado y dibujo de Matías Noel. Nada de Francisca Aleñar Chortey. Ponme negritas y cursivas, quiero estar guapa. ¡Ah, y pon hipervínculos también! Sí, ¡ahora mando yo, autor!

¿Imagen de Francisca Aleñar Chortey? ¿Pero qué diablos...?
¿Qué? ¿Cómo? Ah, claro... todo esto realmente son también palabras de quien me escribe. En realidad sigo siendo un instrumento para transmitir sus ideas, sus conceptos y lo que él quiera poner en mi ¿boca?... Bueno, pues la esencia de Niebla consiste en eso: aborda una gran historia escrita por Miguel de Unamuno en la que el protagonista, Augusto Pérez, sufre un poco (y llora mucho) por amor al principio de la trama. Básicamente es lo que se espera de él, como protagonista, ¿no? Sin conflicto no hay novela ni hay nivola ni hay ná de ná. Luego llega y se empieza a plantear dilemas existenciales como el tipejo de El árbol de la ciencia y al final termina reflexionando sobre su propia condición de personaje imaginario. Es uno de los primeros rasgos de metaficción autorreferenciales más importantes de la Historia de la Literatura, y bueno, pues eso es en lo que consiste Niebla, de Miguel de Unamuno.

Es un concepto totalmente revolucionario de escribir un libro, una obra que se convierte justamente en un gran clásico de la Literatura, y que cinco jóvenes lectores (uno de ellos mi autor) analizarán en el podcast La Milana Bonita el domingo 11 de marzo... se saldrán con la suya y yo habré muerto tras la publicación de la siguiente entrada.

Y hasta aquí mi función en la vida, supongo. Seguiré viva mientras alguien me lea, y todos los que me lean antes o después morirán. Poco importa. Y luego dirán que no matan las penas. Solo me queda cerrar con una frase de recibo, aunque no sé si por Unamuno, por mi autor o por mi condición novedosa de entrada autorreferencial en un blog. En cualquier caso:

¡La Revolución ha comenzado!

jueves, 1 de marzo de 2012

"Es pecado matar a un ruiseñor"

La sociedad progresa, aunque no lo parezca a simple vista. Por ejemplo, hace 52 años la Unión Soviética (que aún existía) se dedicaba a lanzar satélites Sputnik al espacio; los hippies comenzaban sus andaduras en San Francisco; en las discotecas se escuchaba a los Bee Gees, a los Beach Boys o a los Beatles; y había mucha gente que seguía pensando que los negros eran una raza inferior a los blancos. En la actualidad, la URSS no existe y los proyectos de la NASA se han paralizado porque no hay dinero; muchos de aquellos hippies ya peinan canas y tienen familia; en las discotecas se escucha reggaeton; y el presidente de los Estados Unidos de América es Barack Obama.

Ilustración inspirada en Matar a un ruiseñor (Francisca)
Valorar si alguno de estos cambios ha sido a mejor o a peor depende de cada individuo, ahora bien, existe uno que nadie dudará en catalogar como un gran progreso: el racismo ya es considerado universalmente como lo que es, como una estupidez (aunque hay aún algunas reminiscencias deplorables). Ya casi nadie juzga a alguien por el color de su piel, ya casi nadie discrimina a otro por ser afroamericano o chino, por fin blancos, negros, amarillos, marrones, rosas y morados somos iguales ante las administraciones y la justicia. Ahora, la única diferencia que existe no hace referencia al color, sino al tamaño de la cartera.

La lucha por la igualdad y contra la segregación ha sido dura. La situación actual es fruto del trabajo y las pequeñas aportaciones de unos, y de la vida y de las grandes aportaciones de otros. Son mundialmente conocidos Luther King o Nelson Mandela, pero quién conoce a Atticus Finch, o mejor dicho, quién recuerda a Harper Lee.

La escritora norteamericana ha sido un ejemplo de lucha y coraje. Su libro Matar a un ruiseñor consiguió llevar a miles de personas el ejemplo de un héroe al que todos se querían parecer. Reflexionó sobre el racismo con la sinceridad de un niño y consiguió resumir a todo un movimiento ideológico en una frase sencilla, hermosa y profunda: “Es pecado matar a un ruiseñor”.

El próximo domingo en La Milana Bonita analizaremos Matar a un ruiseñor de la escritora Harper Lee y desgranaremos todo lo que se esconde tras esta historia de amor y miedo. Un libro con dos caras, una historia llena de recovecos, es decir, una de esas novelas para disfrutar y reflexionar.

¡La revolución ha comenzado!

jueves, 2 de febrero de 2012

El abismo en el seno familiar

Ah, la familia. A lo largo de los casi dos años de La Milana Bonita hemos retratado a muchas (y muy distintas) familias. Además, dado que la esencia de una novela es el conflicto, es difícil encontrar una familia feliz. Que se lo pregunten a Andrea, la joven protagonista de Nada. O a los Hurtado de El árbol de la ciencia. Hay sociedades que reniegan de las familias, como la de Un mundo feliz. O sociedades futuras que las reconstruyen, como la de 1984 o Fahrenheit 451.

Hay hijos que se pierden sin sus padres, como los protagonistas de El señor de las moscas; y padres que pierden a sus hijos, como los Samsa de La metamorfosis. Niños que se evaden en su fantasía, como Alicia en el país de las maravillas o Bastián en La historia interminable, y padres que se evaden de sus hijos, como el protagonista de La tregua. Familias grandes, como los Trueba y los Buendía; y familias pequeñas, como la de El disputado voto del señor Cayo.

Familias miserables, como Los Santos Inocentes; y familias opulentas, como los parientes de Yo, Claudio. Existen familias eminentemente femeninas y también familias enteramente masculinas. Niños sin familia incómodos con su entorno, como El principito, y entornos incómodos con los niños (y sus familias), como el de La conjura contra América. Y finalmente, hay familias que redefinen el concepto de 'familia'.

Dibujo realizado por Francisca Aleñar Chortey
Pero La familia de Pascual Duarte es, pese a que en una primera lectura parezca un rebozado de los distintos casos aquí expuestos, diametralmente diferente a todo lo escrito hasta el momento. Abordamos de la mano de Camilo José Cela la historia de un apellido ya condenado al fracaso, a no ser feliz, a vivir en la cara amarga de la vida. Un grupúsculo de seres infames y grotescos y una carretera cuesta abajo, hostil y que no permite posibilidad alguna de salvación, conforman este marco violento, agrario e imprescindible para comprender mejor uno de los mayores fenómenos de la Literatura española: el tremendismo.

Asiste con nosotros al despiece de uno de los retratos más desoladores de la España rural del siglo XX, creado por un auténtico Premio Nobel, el próximo domingo 5 de febrero en La Milana Bonita.

¡La Revolución ha comenzado!
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